Politica??
La imagen se explica sola...

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Un nuevo vídeo para el próximo single de Bullet For My Valentine de la canción "Hearts Burst into Fire".
Después de otras elecciones más donde todos los políticos ganan y todos los ciudadanos perdemos, propongo un cambio en el sistema democrático.
Primero me gustaría preguntar a la gente a la salida de los colegios electorales si ha votado con ilusión, si tiene ilusión por votar, si le hace ilusión votar. Creo que sería un buen punto de partida para conocer si el actual sistema es válido. Habría que ver también qué respuesta se da según cada grupo de edad. ¿No creen ustedes que muchas veces se vota por inercia y... "a los de siempre"? -Si alguien quiere que responda con un comentario.-
Mi propuesta comienza con la eliminación de los sueldos de los políticos, o diputados, o representantes, o como los queramos llamar. Siendo la política una labor de servicio a la sociedad, un voluntariado, aquellos que deseen ser los nuevos políticos serían liberados de sus trabajos manteniéndoles el sueldo que venían cobrando. Simplemente un cambio de trabajo, de su empleo habitual a la acción política.
Con esta medida se conseguiría que los representantes lo fueran por vocación propia, por querer prestar un servicio a la sociedad, y no por ganar dinero -mucho dinero- por pasarse un par de días un par de horas por el congreso o senado -por cierto, esta última cámara hace mucho que viene sobrando-.
Dentro de estos nuevos políticos no habría luchas de poder, ya que lo mismo daría ser presidente que el último de los diputados. De hecho, no habría primeros ni últimos. Todos los partidos, formados igual que ahora con un mínimo número de firmas, tendrían los mismos representantes. Uno por cada grupo, o dos, o diez, o los que hagan falta para hacer funcionar el asunto. Creo que cuanto menor sea el número mejor, ya que se trata de realizar reuniones, debates entre todos. -Quizá un sólo representante sea peligroso, por si en tu partido elegís al más inútil. Mejor que sean dos para contrarrestar. Sí, dos por grupo estaría bien.-
En este nuevo sistema de reunión-debate -eliminamos por tanto también eso tan serio que se llama congreso- la labor del presidente (alcalde, diputado general, lehendakari o lo que sea) sería la de ejercer de moderador y la de tomar la decisión en caso de empate. -También sería el que corta la cinta de de la inauguración de turno.- Este cargo sería rotatorio y cada año correspondería a un grupo político.
Se entiende que en este marco ningún partido miraría por sus intereses, ya que no existirían tales, por lo que todos buscarían lo mejor para la ciudad, provincia, comunidad, país. Cada grupo siempre trataría de resolver las cuestiones de acuerdo a los ideales del partido y ahí se formaría el debate, siempre positivo.
¿Y cuál sería el papel de los ciudadanos? Pues votar al presidente hemos visto que no. La labor estaría en elegir dentro de cada partido a sus representantes, lo que hoy llamaríamos primarias, pero de nuevo sin luchas de poder –al fin y al cabo todos son voluntarios-. Con esto casi todo el mundo estaría afiliado a un partido político -y felizmente, ya que éstos no traicionarían-. Tu voto sería útil y sabrías que ningún otro partido va a trabar tus ideas sólo por ser tuyas. Sólo cabe que salga lo mejor para todos.
Soy consciente de que realmente no estoy inventando nada. Desde la antigüedad los griegos se reunían en asambleas para organizar sus leyes. Y mucho más atrás, desde la prehistoria las decisiones se tomaban así, aunque poco a poco fue surgiendo la figura del jefe dominador hasta llegar a la pirámide "democrática" que tenemos hoy montada.
Hoy en día muchísimos grupos autogestionados funcionan así: asociaciones culturales, de tiempo libre, todo el movimiento scout, cualquier grupo de música, los capítulos de los religiosos que viven en comunidad... Y un ejemplo más claro: todas las cuadrillas de amigos -¿o acaso usted elije cada cuatro años quién de sus amigos decidirá durante este periodo a qué bares se entra, cuánto tiempo se está o si se echa o no una partida al futbolín?-.
Una de las escenas más famosas y más divertidas de los Hermanos Marx. Dentro de la película Una noche en la ópera, dirigida en 1935 por Sam Wood, se encuentran varios de los momentos más famosos de estos genios del humor: la escena de la parte contratante, la escena de la cena, la de las camas o ésta del camarote.
Del funambulismo obligatorio o: abolir los niveles de las casas.
"¡Suprimamos las plantas de las casas! Las plantas de las viviendas actuales son como estrofas o estancias de un poema del siglo XVI. Ya no tienen cabida en la futura arquitectura en libertad. Cada habitación de la casa del porvenir estará a una altura diferente sobre el nivel del mar".
Esta Intuición me fulminó el cerebro esta mañana mientras tropezaba en el umbral de mi dormitorio con el riesgo de partirme el temporal derecho contra la esquina de la pared.
Y el Razonamiento, que persigue a distancia la divina Intuición como un bull-dog asmático que corre detrás de su amo montado en una trepidante motocicleta, confirmó, superado cierto recelo inicial, la intuición de mi cerebro.
La abolición de las plantas de las casas, de hecho, no es sugerida sólo por el culto de la Asimetría -primer canon de la arquitectura futurista- sino por razones, ponderadas y absolutamente válidas, de higiene y de moral.
La comodidad de los modernos medios de locomoción trae consigo, además de innumerables ventajas, la desventaja de que los hombres reducen de manera importante el ejercicio muscular. La marcha y la gimnasia doméstica se han inventado para obviar este inconveniente de la vida moderna. Pero el caminar por caminar, como los globe-trotter de gorra verde, es una diversión bastante idiota; y en cuanto a la gimnasia sueca, se trata de un ejercicio metódico, monótono y aburrido, demasiado amoldado a la mentalidad alemana. Además, ambos ejercicios dependen totalmente del albedrío de los hombres de buena voluntad.
En cambio, es necesario obligar a los ciudadanos a hacer en sus casas ese ejercicio que se ahorran mientras son transportados de una punta a otra de la ciudad.
Este resultado se obtendrá automáticamente cuando las habitaciones de una misma casa ya no estén construidas a la misma altura y sus habitantes estén obligados a hacer cada día una especie de alpinismo doméstico. Providenciales e higiénicos desniveles podrán encontrarse incluso dentro de una misma habitación. La cama estará normalmente colgada a 2 metros del suelo, así como la mesa del despacho. El cuarto de baño será más bajo que el dormitorio. Para darse un baño será necesario tirarse al agua desde una altura de al menos un metro.
En los dormitorios conyugales las dos camas tendrán un dispositivo que les permitan realizar súbitas evoluciones desde el suelo hasta el techo. De esta manera la esposa podrá obligar al marido a realizar una persecución muy complicada y llena de movimiento antes de concederle el premio del deseado abrazo.
El comedor no estará nunca situado a menos de 10 metros por encima de las cubiertas. El único medio para acceder a las habitaciones inferiores será un sistema de cuerdas y pértigas de gimnasia que los habitantes estarán obligados a utilizar si no quieren morirse de hambre. Al salir del comedor unos chorros teñirán de verde y de violeta las caras y la ropa de los comensales. Unos muelles gigantescos lanzarán a las damas a 50 metros de altura depositándolas incólumes entre los brazos de sus respectivos caballeros. Se entiende que en la casa futura las escaleras ya no tendrán cabida. Los toboganes y las montañas rusas cumplirán mucho mejor su función. El funambulismo cotidiano y obligatorio infundirá salud y alegría a los hombres del futuro. ¡Los miembros gotosos y paralizados y los corazones en pena desaparecerán como murciélagos bajo la luz de un proyector, espantados por los cien ecos de la gran carcajada futurista!
Volt (Vincenzo Pañi)
"L´Italia Futurista", III, n.º 37, 15 de enero de 1918.
Una de las últimas obras de los arquitectos holandeses MVRDV: Didden Village, en Rotterdam. El proyecto consiste en ampliar una vivienda existente dentro de un barrio histórico de arquitectura tradicional holandesa.
Sobre la cubierta del edificio plantean dos volúmenes con forma típica de vivienda a dos aguas. En su interior se dividen tres habitaciones con accesos separados desde la planta inferior, consiguiendo una mayor independencia. El espacio exterior es el que sirve de conexión entre los cuerpos y se ordena como si de un pequeño pueblo se tratara, formando calles y plazas con bancos, mesas y árboles. Las aberturas alargadas en el muro perimetral permiten introducir la ciudad en el interior del micropoblado a modo de cuadros.
Todos los elementos se colorean de un intenso tono azul que unifica el conjunto y nos permite entenderlo como una villa elevada sobre los tejados de la ciudad. La ampliación modifica el perfil urbano pero respetando la ciudad histórica, marcando una clara diferencia entre lo antiguo y lo nuevo.



Esta obra de Paul Klee (Recuerdos de un jardín, 1914) es el punto de partida para un ejercicio de clase. Se trata de realizar un video de dos minutos, sin sonido ni texto, en el que se recree visualmente la espacialidad y sensualidad del jardín imaginario de Klee. Como el propio pintor suizo decía: "El arte no representa lo visible, sino que hace visible".
En unas dos semanas os pondré el resultado.

Anémic cinéma es un corto de seis minutos realizado en 1926 por Marcel Duchamp. En él se suceden una serie de espirales girando, lo que da lugar a unos curiosos efectos espaciales. Entre ellas se pueden leer frases en francés con doble sentido, el mismo juego que se usa en todo el corto. El propio título es una imagen reflejada: anémic como el reflejo de cinéma.
Este trabajo de Marcel Duchamp se enmarca dentro de las vanguardias del siglo XX, principalmente en el Dadaísmo, corriente en la que se desenvolvía el artista francés. Junto con este corto podríamos destacar los realizados por Man Ray -que presentaré en próximas semanas-.
Para disfrutar más de la experiencia de esta obra visual os recomiendo intentar ver primero las imágenes planas para poco a poco dejarse llevar por los efectos de espacialidad inmensurable que surgen de las espirales.
Por: Quino
Desde: El mundo de mafalda

Vale que la comida de la residencia sea como para comer cerillas, pero ya que te las pongan de forma literal... Aunque en la foto no se ve muy bien, es una cerilla usada dentro de una tortilla de jamón -o algo-.